Desarrollo Humano Integral. 21º Boletín de la Sección Migrantes y Refugiados

Desarrollo Humano Integral. 21º Boletín de la Sección Migrantes y Refugiados
Todas las semanas la sección de Migrantes y Refugiados del Dicasterio para la Promoción del Desarrollo Humano Integral publica un boletín, informando de la labor de la Iglesia en este tiempo de pandemia. En el siguiente artículo compartimos el vigésimo primer boletín, que hace referencia a la 106° Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR), que estuvo centrada en el cuidado pastoral de los desplazados internos.

La Sección M&R dedica el Boletín número 21 a la celebración de la 106° Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR), informando sobre las iniciativas, las declaraciones y las reflexiones de nuestros socios acerca de esta gran iniciativa.

El Papa Francisco eligió el lema “Como Jesucristo obligados a huir” para esta jornada que estuvo centrada en el cuidado pastoral de los desplazados internos (IDP) y que este año se celebró el 27 de septiembre de 2020: una ocasión para expresar nuestra preocupación por las numerosas personas vulnerables en movimiento, rezar por los desafíos a los que se tienen que enfrentar y compartir buenas prácticas.

Iniciativas adoptadas por agentes católicos
Para conmemorar la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado (JMMR), el obispo Mark J. Seitz de la diócesis de El Paso, EEUU, realizó una visita solidaria (EN), junto con Hope Border Institute , a los migrantes que residen en Ciudad Juárez, en el estado de Chihuahua, México.

Durante dicha visita, el obispo inauguró dos proyectos de ayuda humanitaria para migrantes. El primer proyecto tiene por objeto el establecimiento de centros de primeros auxilios en albergues que se encuentran en parroquias católicas, ubicadas en diferentes partes de la ciudad y el segundo, la prestación de servicios de asesoramiento especializado en materia de salud mental, para satisfacer las necesidades psicológicas de los solicitantes de asilo, obligados a permanecer durante largos períodos de tiempo en comunidades fronterizas del norte, como Ciudad Juárez.

El obispo se reunió también con algunas familias migrantes que habían sido devueltas por la fuerza a México y con organizaciones de la sociedad civil, líderes religiosos y voluntarios, para coordinar la ayuda humanitaria continuada a migrantes y refugiados. Una vez concluida la reunión, Mons. Seitz, el Hope Border Institute y la Catholic Legal Immigration Network (CLINIC), que han estado proporcionando asesoramiento jurídico a los migrantes en Ciudad Juárez, emitieron una declaración conjunta para conmemorar la JMMR.

La Comisión de Cáritas y Justicia y Paz de la archidiócesis de Edimburgo y San Andrés ha formado el Subgrupo de refugiados, migrantes y solicitantes de asilo, para conmemorar la JMMR. Dicho subgrupo se compromete a encontrar soluciones para mejorar la vida de los refugiados, los solicitantes de asilo y los migrantes, pero también a sensibilizar a las comunidades locales sobre los problemas a los que se enfrentan las personas desplazadas.

Además, la archidiócesis ha puesto en marcha dos iniciativas cuyo objetivo es involucrar a las parroquias y a sus fieles en la asistencia a las personas desplazadas. La primera iniciativa se refiere al Refugee Survival Trust , que financia a un solicitante de asilo o a un solicitante de asilo cuya solicitud ha sido rechazada y necesita ayuda. El segundo es el programa Befriending , que lleva a cabo iniciativas concretas como comedores populares o bancos de alimentos para los recién llegados.

La Comisión episcopal para la pastoral de los migrantes e itinerantes en Filipinas también celebra la JMMR, a través de una campaña divulgada por vídeo (EN) que promueve diferentes iniciativas, a nivel diocesano, para asistir y ayudar a las personas en movimiento. El primer video narra la labor que realiza la oficina de pastoral caviteña, de la diócesis de Imus-Nakikisa, en favor de los migrantes. Durante este difícil período de pandemia, la oficina de pastoral ofrece ayuda económica a los migrantes y distribuye paquetes de alimentos y kits de higiene.

La diócesis de Imus también asiste a las personas desplazadas y a los trabajadores filipinos en el extranjero, ofreciéndoles asesoramiento en línea y dirección espiritual para sus necesidades psico-emocionales.

Los obispos de la Conferencia episcopal suiza lanzaron una colecta, en colaboración con Migratio y Ayuda a la Iglesia necesitada , para financiar dos proyectos en el Líbano y Etiopía, que proporcionan a jóvenes familias y a refugiados, un sentimiento de hogar y un poco de esperanza. En Zahlé, se distribuyeron pañales para unos cincuenta niños. Se ofreció además asesoramiento catequético y psicológico para curar los traumas de los refugiados de Sudán del Sur. Los fondos recaudados se destinaron también al acompañamiento pastoral de las pequeñas comunidades de habla extranjera en Suiza.

Declaraciones de agentes católicos
En Argentina, la Iglesia Católica celebra el “Mes del Migrante y el Refugiado”, coincidiendo con la Jornada Mundial del Migrante y el Refugiado (JMMR), que este año se celebra el 27 de septiembre. “Un acontecimiento” explica monseñor Hugo Manuel Salaberry, presidente de la Comisión episcopal de los migrantes e itinerantes (CEMI) de Argentina, “que nos invita, como comunidades eclesiales, a formar una verdadera familia con aquellos que, en el mundo de hoy, caminan entre la desesperación de un futuro imposible de construir y el deseo de una vida mejor”.

En este mes, la CEMI pone a disposición de los fieles varios materiales de estudio y reflexión y un subsidio litúrgico especial que pone de relieve el “sorprendente y dramático período de la pandemia”. La Comisión también sugiere rezar “por todas las veces que hemos sido indiferentes a nuestros hermanos y hermanas migrantes que necesitaban nuestra atención” y por todas las víctimas de la mendicidad forzosa, la violencia, la persecución, la trata, la explotación laboral, el abuso sexual y el tráfico de órganos. Por último, la CEMI invita a “proveer a los migrantes de lo necesario” para que puedan tener “la dignidad de un trabajo y la serenidad de un hogar”.

Con ocasión de la JMMR 2020, la Congregación de las Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo, scalabrinianas, de la Provincia de María, Madre de los Migrantes, Sudamérica y África, promueve la campaña “Em Fuga” que pretende llamar la atención de la sociedad sobre la realidad de las personas desplazadas dentro de sus propios países. El evento, que tendrá lugar del 14 al 30 de septiembre, presenta las diversas situaciones de desplazamiento interno en el mundo, como también sus causas y consecuencias. La animadora de la Misión Apostólica de las scalabrinianas, la Hna. Vicentina Roque dos Santos afirmó que “el sentido fundamental de la misión y la profecía scalabriniana en la Iglesia y en la sociedad se concreta a través de la pastoral de los migrantes en las diferentes áreas de actuación: religiosa, educativa, cultural, social y sanitaria”.

La hermana asegura además que “el principal objetivo de la misión scalabriniana es el de incentivar el protagonismo del migrante y del refugiado, de los desplazados por diversas razones, apoyándoles en sus dificultades y objetivos, como sujetos activos y responsables de su historia”. Actores brasileños, instituciones y miembros de la sociedad civil abrazaron la causa de los migrantes y los refugiados participando activamente en esta campaña.

“¿Cómo hacer frente al fenómeno del desplazamiento interno que se repite cada vez más a menudo?” se preguntan los scalabrinianos en su documento sobre la Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado. En primer lugar, no permitiendo que se ignoren sus causas. Si bien sabemos, por ejemplo, que el cambio climático se debe al comportamiento humano, siempre hay líderes que niegan las pruebas, basándose en beneficios económicos o políticos inmediatos. En segundo lugar, es necesario intervenir, porque los migrantes son los menos protegidos entre los que se ven empujados a huir o a quedarse, debido a la pandemia del COVID-19. En tercer lugar, es fundamental prestar una visión integral al fenómeno; esto implica no sólo la ayuda inmediata a los que huyen, sino también la asistencia para que sus vidas puedan reconstruirse y exista la posibilidad de un camino autónomo y sostenible, sin depender de la asistencia.

“La Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado es una oportunidad para reflexionar sobre las contribuciones globales de los migrantes y refugiados y destacar la labor que lleva a cabo la Iglesia en su acogida, protección e integración. Se nos recuerda que, independientemente de nuestro origen, todos hemos sido creados a imagen de Dios y debemos ser tratados como tales”, declaró el obispo Mario E. Dorsonville , obispo auxiliar de Washington y presidente del Comité de Migración de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos (USCCB).

“Este día representa una oportunidad para que el mundo se una y aborde el fenómeno del desplazamiento forzado y rece por el bienestar de nuestros hermanos migrantes y refugiados, mientras seguimos trabajando para brindar solidaridad, compasión y amor en todos nuestros encuentros humanos”, añadió.

Reflexiones y homilías
Garantizar un futuro mejor para sus hijos es la motivación que llevó a innumerables familias en el pasado, las lleva en el presente y las llevará en el futuro, a emprender un viaje desesperado y peligroso en busca de un refugio más seguro que el que les brindó el destino. La “Huida a Egipto” en el Evangelio de Mateo es solo una de estas historias, observa el Padre Jean-Marie Carrière SJ. José y María huyeron en busca de un lugar donde poner a salvo el niño, para huir de la masacre ordenada por Herodes. “Es una voz interior, fuerte y convincente (la del ángel del Señor) que lleva a la repentina decisión de huir al exilio. Sin embargo, apoyándose en un pasaje del profeta Oseas, el evangelista Mateo cambia la interpretación del exilio que José, María y el niño Jesús se ven obligados a vivir”, explica el jesuita. Por un lado, el exilio se interpreta aquí como un éxodo en el sentido bíblico: Dios no deja a su hijo en el infierno de la servidumbre y el genocidio, por lo que la huida a Egipto es un camino de liberación, pero además, Dios está salvando a “mi hijo o hija” a quien siempre ha cuidado.

“El Evangelio nos ayuda a escuchar profundamente la preocupación y la esperanza de los exiliados por sus hijos y sus familias. Sitúa la vida de Cristo en el centro de su experiencia de exilio, mejor aún, éxodo, e implica como los hijos del exilio son los hijos amados de Dios el Salvador”, concluye el Padre Carrière. En su homilía para la JMMR, dirigida a los refugiados católicos de Sudán del Sur que pertenecen a pequeñas comunidades cristianas en la archidiócesis de Nairobi, Kenia, el Rev.do Joseph G. Healey se refirió al Evangelio de Mateo, 21,28-32. Menciona a “los recaudadores de impuestos como Zaqueo, que fueron despreciados y odiados por el pueblo judío, y a las prostitutas, como la mujer que fue sorprendida en adulterio, todos ellos menospreciados e incluso ellas apedreadas por las autoridades judías. A los principales sacerdotes y a los ancianos del pueblo Jesucristo les dijo:

“En verdad os digo que los publicanos y las prostitutas van por delante de vosotros en el reino de Dios”. Hoy Jesús nos pide que seamos su voz: que hablemos sin reservas y mantengamos conversaciones valientes con los marginados y con quienes se encuentran en la periferia de la sociedad en el mundo actual, incluidos los desplazados internos, los refugiados y los migrantes, y les invitemos a “buscar sobre todo el Reino de Dios”. Hoy Jesús nos pide que seamos sus manos: que tendamos la mano en un servicio de amor, compasión y cuidado a todos los necesitados”. El Revdo. Healey recomienda tener presente el consejo de San Pablo en la Carta a los Filipenses a la hora de cumplir esta misión: “Tened entre vosotros los sentimientos propios de Cristo Jesús. El cual (…) se humilló a sí mismo, hecho obediente hasta la muerte y una muerte de cruz”.

El vídeo titulado “ Involucrar para promover ” es un testimonio real de un desplazado interno que, gracias a su experiencia de vida, descubrió su vocación y ahora puede entender, mejor que nadie, a los desplazados internos. El Padre Noel narra su experiencia de perderlo todo durante su infancia. “Y cuando digo ‘todo’, me refiero a relaciones, nuestro sustento, escuela, amistades…”. Al no tener las mismas oportunidades que otros niños debido a la pobreza, el P. Noel tuvo que trabajar mientras otros niños jugaban. Sin embargo, esta dura situación le llevó hacia su vocación sacerdotal, ya que su madre, demasiado pobre para darle una instrucción, lo llevó a una pensión situada cerca de una iglesia católica. La crisis sanitaria que estamos atravesando puede ayudarnos a sentir la difícil situación de las personas, cuyas vidas han sido destrozadas por acontecimientos dramáticos, que se ven “obligadas a huir como Jesucristo”, comienza monseñor Denis Jachiet, obispo auxiliar de París y contacto para la Pastoral de los Migrantes, en su homilía.

Los recaudadores de impuestos y las prostitutas de quienes habla Jesús en el Evangelio habían vivido sin Dios, pero la predicación de Juan el Bautista les llevó a arrepentirse y a cambiar de vida. Sin embargo, los líderes religiosos no cambiaron de opinión. Encerrados en su rigidez, dicen “Señor, Señor” pero no hacen la voluntad del Padre y se convierten en asesinos. Para creer se requiere un cambio de corazón y de mentalidad y rechazar los prejuicios. El Papa Francisco nos dice que es necesario “conocer a los desplazados para comprenderlos”. Para ello, necesitamos conocerlos, escuchar su historia, sus sufrimientos, sus esperanzas y su voluntad de vivir.

Solo entonces podremos darnos cuenta de que la precariedad y el sufrimiento que hemos padecido durante la pandemia, son la condición constante de las personas desplazadas. Dios no se olvida de sus hijos arrojados a las calles del exilio. En Cristo, el Hijo eterno que asumió nuestra condición humana, percibimos la preocupación del Padre por quienes deben huir a causa de situaciones de crisis. “No se trata de una cuestión de caridad”, exhorta monseñor Jachiet. “Se trata más bien de promover a los desplazados, de hacerlos responsables y actores en su integración”.

Contenido adicional
La asociación Migrantes ha publicado una guía de reflexión y oración sobre la migración para adultos, jóvenes y familias con niños a través de algunos textos bíblicos y claves para compartir entre los participantes.

En la exposición de pintura “Huyendo de Nazaret” los cuadros originales se transforman en pinturas en las que los refugiados retratados “prestan” sus rostros a la Sagrada Familia, también obligados al exilio. Como Dios encomendó a San José proteger a la Virgen María y al niño Jesús de los peligros y el mal durante el exilio, este vídeo oración de la archidiócesis Primada de México invoca la protección y la ayuda del Padre para quienes huyen de la guerra y de la pobreza.

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Fonte: Vatican News

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